” El secreto está en descubrir como amar, morir y resucitar unidos al Señor”

eba2ab50a6a074aed947f9662a6ed2a1La Semana Santa es un tiempo privilegiado en el año litúrgico. Esta semana se conoció también antiguamente como “la semana grande”, pues son unos días privilegiados en que la Iglesia vive intensamente la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo y eleva su oración a Dios Padre pidiendo especialmente la salvación de toda la humanidad. Es, en efecto, una semana grande, puesto que constituye el centro y el corazón de la liturgia de todo el año. En ella se celebra el misterio de la redención. Sigue leyendo

El sacrificio tiene un pleno sentido que nos cuesta entender

obispo_residencia_mayores_19_03_18

Día de San José, compartiendo en la Residencia de Mayores Matías Calvo, el día de su Patrón

¿Puede haber algo por encima del amor de Dios? El que no ha perdonado a su propio Hijo, sino que lo ha entregado por nosotros (Cf. Rom 8, 32) ¿Cómo no nos va a defender? ¿Quién nos va a acusar o será capaz de juzgarnos? El cristianismo no es un mero ideal de conducta, ni fundamentalmente una serie de normas morales aplastantes. Su verdad más profunda reside en que Dios, con un amor infinito, ha entregado a su Hijo. Y lo ha entregado definitivamente, a la muerte, por nosotros. El sacrificio, por tanto, tiene un sentido que a nosotros nos cuesta entender. Dios lo comprende y entra en la propia dinámica de la vida humana: para ganar tenemos que perder, y para vivir tenemos que morir. Entregando a su Hijo, nos da la clave, no solo de este amor infinito de Dios que lo da todo por nosotros, sino de su propio Hijo, que dando la vida nos ofrece la salvación, en la dinámica de nuestra vida: en el vivir y en el morir, en la pérdida y en la ganancia. Sigue leyendo

Mostremos a los jóvenes la belleza de ser sacerdote

Oremos por las vocaciones sacerdotales. Estos días próximos a la Solemnidad de San José los seminaristas, llamados al sacerdocio, hacen la “campaña del seminario”, de modo que recorren nuestra diócesis, parroquias, colegios, institutos, tratando de mostrar la grandeza de ser sacerdotes en un mundo tan necesitado de Dios. ¡Este mundo ha de conocer la alegría que sólo puede dar la amistad íntima con Jesús!

Mostremos a los jóvenes la belleza de esta vocación que hace felices a quienes la viven, porque el Señor llena plenamente el corazón a quien se lo da todo sirviendo a la Iglesia. No les pongamos trabas. Y prestemos nuestra voz a la llamada del Señor. El quiere nuestra mediación sin la cual muchos nunca escucharán la llamada. Que sean los padres los primeros en despertar en sus hijos el deseo de servir dando la vida y escuchando la llamada de Dios. Que, igualmente, asuman esta responsabilidad los catequistas, maestros, y, ¡cómo no!, los sacerdotes de cada comunidad. Su testimonio atractivo y el ejemplo de su entrega gozosa han de ser un permanente reclamo donde escuchar la voz del Señor. Quiera Dios regalarnos muchos sacerdotes santos. Quizá de ellos dependa nuestra salvación.

 

“Tanto amó Dios al mundo..”

MI HOMILÍA EN LA FUNCIÓN PRINCIPAL DEL NAZARENO EN SAN FERNANDO, EN EL 250 ANIVERSARIO DE LA HERMANDAD.

maxresdefault-1.jpgDomingo Laetare, IV de Cuaresma

Hemos escuchado una de las frases más bellas y consoladoras de la Biblia: «Tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna» (Jn 3,16). Este domingo se ha llamado Laetare precisamente por ello. Lo que dice Jesús a Nicodemo que acabamos de escuchar en el evangelio de San Juan, recoge el sentido último de la revelación cristiana: Dios es amor. En Jesús encontramos la encarnación de este amor llevado al extremo, un amor sin límites: da su vida en rescate por todos y nos salva. Es esta la Buena Nueva que concentra la gran misión de la Iglesia, lo que debe predicar a tiempo y a destiempo para que todos conozcan a Dios, pues, si lo acogemos, nos hará felices para siempre. Sigue leyendo

Oremos por el Santo Padre a los cinco años de su Pontificado

papa_francisco_06_02_18Hoy se cumplen 5 años del pontificado de Francisco, y damos gracias a Dios por un tiempo de tanto consuelo y luz para la Iglesia y el mundo. Oremos personal y comunitariamente por su persona y sus intenciones, y que el Señor nos haga a todos testigos deseosos de trasmitir al mundo la alegría del Evangelio. “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”: Dice San Agustín que “este nombre de Pedro le fue dado por ser la roca indestructible sobre la que descansan los cimientos y el conjunto del edificio de Jesucristo.” Se llama Pedro – roca- por su fidelidad, igual que a Cristo se le llama también Roca, compartiendo así el fundamento y el crecimiento. Cristo le confió su rebaño como Buen Pastor y él, que había sido débil, se convirtió en el soporte de todos para establecer sólidamente a los demás en el fundamento inquebrantable de la fe. Unidos con María, Madre de la Iglesia, colocamos bajo su maternal amparo el camino de quien guía como Sumo Pontífice a la comunidad cristiana. Que el Señor le ilumine, fortalezca y sostenga en su ministerio.

“La salvación consiste en nuestra unión con Cristo”

XIV_encuentro_catequistas_10_03_18“¿Quién es la Iglesia?” ha sido el tema sobre el que hemos reflexionado en nuestro XIV Encuentro Diocesano de Catequistas de este sábado. Nuestro invitado de honor: el Prof. Dr. Mons. Gabriel Richi Alberti, profesor Vice-Decano de la Universidad Eclesiástica San Dámaso. Con esta temática queríamos hacernos eco del Papa Francisco: La Iglesia en salida es la comunidad de discípulos misioneros que primerean, que se involucran, que acompañan, que fructifican y festejan… experimenta que el Señor tomó la iniciativa, la ha primereado en el amor; y, por eso, ella sabe adelantarse, tomar la iniciativa sin miedo, salir al encuentro, buscar a los lejanos y llegar a los cruces de los caminos para invitar a los excluidos. Vive un deseo inagotable de brindar misericordia, fruto de haber experimentado la infinita misericordia del Padre y su fuerza difusiva” (EG 24). Es la disposición para estar en camino, sintiendo la bendición de Dios en la vocación de catequista. Sigue leyendo

24 horas con el Señor

web-person-praying-knees-church-waddell-imagesshutterstock-ccEste fin de semana nos deja la oportunidad de vivir “24 horas para el Señor”, los días 9 y 10 de marzo, haciendo de nuevo esta experiencia cuaresmal de oración de intercesión, al tiempo que nos reconciliamos con Dios pidiendo perdón de nuestros pecados en el sacramento de la confesión.  Dice el Santo Padre en su Mensaje para la Cuaresma: “Una ocasión propicia será la iniciativa «24 horas para el Señor», que este año nos invita nuevamente a celebrar el Sacramento de la Reconciliación en un contexto de adoración eucarística.” Inspirados en las palabras del Salmo 130,4: «De ti procede el perdón», abrimos el corazón a Dios y, llenos de su misericordia, salimos al mundo.