MIS PALABRAS DE INAUGURACIÓN DE CURSO EN EL CENTRO DE ESTUDIOS SAN BARTOLOMÉ

«… Recordemos que el Espíritu Santo es el protagonista de la misión (cf. RM, c.III) llega a los corazones y marca los caminos de cada momento de la historia. Debemos invocarlo continuamente para proclamar a Cristo, pero también para adentrarnos en el saber de la teología –la ciencia de Dios— y dar respuesta a los retos de la misión que el pone en nuestras manos. Con El entramos en la totalidad de la verdad, sin perder identidad, pero tampoco humanidad, con sentido de trascendencia, pero también de misericordia, profundizando en la verdad (“conocerán la verdad y la verdad los hará libres” Jn 8, 33) y creciendo en libertad para llevar el amor conocido y vivido a los pobres y necesitados…».